Este registro se utiliza para controlar la prevención y vigilancia de plagas en la empresa. Su finalidad es dejar constancia de las revisiones realizadas durante el año, comprobar si las zonas vigiladas se encuentran aptas o no aptas, registrar posibles incidencias y documentar las acciones correctoras aplicadas cuando se detecte presencia de plagas, riesgo de entrada o deficiencias en las medidas preventivas.
El documento aparece identificado como “Registro de Control de Plagas: Ejecución-Vigilancia-Verificación” y pertenece al PGH3/01. Está organizado por meses y por semanas de vigilancia —1S, 2S, 3S y 4S— e incluye campos para indicar si el resultado es apto o no apto, la zona revisada, las acciones correctoras, firma y fecha. También incorpora un apartado específico para vigilar medidas preventivas como antiinsectos, mosquiteras, burletes, cebos y ausencia de huecos, además de espacios para diagnosis, resultado del tratamiento, sello, firma y número de registro de la empresa externa.
Modo de cumplimentación:
En primer lugar, debe indicarse el equipo responsable, es decir, la persona o equipo encargado de realizar, vigilar o supervisar el control de plagas dentro de la empresa.
El registro se organiza por meses, desde enero hasta diciembre. En cada mes aparecen cuatro controles semanales: 1S vigila, 2S vigila, 3S vigila y 4S vigila. En cada revisión se debe marcar si el resultado es “Apto” o “No apto”.
Se marcará “Apto” cuando no se detecten signos de plagas, accesos, restos, excrementos, insectos, roedores, deterioros en barreras físicas o cualquier otra evidencia de riesgo. Se marcará “No apto” cuando se observe una incidencia, como presencia de insectos, roedores, restos, huecos sin sellar, mosquiteras deterioradas, burletes en mal estado, cebos afectados o cualquier señal compatible con actividad de plagas.
En la línea de “Zona” debe indicarse el área revisada o afectada. Por ejemplo: almacén, cocina, obrador, zona de residuos, aseos, sala de elaboración, entrada, cámaras, vestuario, patio, zona de carga, comedor, sala de ventas o cualquier otro espacio incluido en el plan de control.
Si se detecta una incidencia, debe cumplimentarse el apartado “Acciones correctoras”. En este espacio se indicará qué medida se ha aplicado o se va a aplicar. Por ejemplo: limpieza inmediata de la zona, retirada de residuos, aviso a empresa externa de control de plagas, reparación de mosquitera, sellado de huecos, sustitución de burlete, revisión de cebos, refuerzo de limpieza, bloqueo de producto afectado o nueva inspección de seguimiento.
La columna de “Firma” y “Fecha” debe completarse con la firma de la persona responsable y el día en que se realiza la revisión o se valida la acción correctora.
En la parte inferior del documento aparece un apartado de vigilancia mensual de medidas preventivas. En él deben revisarse elementos como antiinsectos, mosquiteras, burletes, cebos y ausencia de huecos. Estos campos sirven para comprobar que las barreras físicas y medidas preventivas se mantienen correctamente durante todo el año.
El apartado de “Diagnosis” se cumplimentará cuando intervenga una empresa externa o cuando se realice una revisión técnica específica. Debe indicarse la fecha, el resultado del tratamiento, el sello, la firma y el número de registro de la empresa responsable, cuando proceda.
En “Observaciones” se anotará cualquier información relevante: zonas con mayor riesgo, incidencias repetidas, tratamientos realizados, recomendaciones de la empresa externa, elementos pendientes de reparar, medidas preventivas reforzadas o cualquier aclaración necesaria.
Este registro debe mantenerse actualizado durante todo el año. Es importante que las revisiones sean constantes y que cualquier “No apto” quede acompañado de una acción correctora, ya que el documento sirve como evidencia de que la empresa controla de forma activa la prevención de plagas dentro de su sistema de autocontrol.


